Año IV, número 7, noviembre 2009    

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Historia(s) de España,

Historia(s) de España

La continúa mirada disidente de Llorenç Soler

 

Alberto Berzosa Camacho

Universidad Autónoma de Madrid

 

Esa incógnita España no más fácil      Creación sobre un trozo de universo

De mantener en pie                           Que vale más ahondado que dejado.

Que el resto del planeta,                   ¿Península? No basta geografía

Atractiva entre manos escultoras       Queremos un paisaje con historia.

Como nunca lo es bajo los odios,

Jorge GuIllén (1994: 276) (1)

 

 

Durante las siguientes páginas nos proponemos llevar a cabo un estudio centrado en la obra de uno de los directores marginales españoles más reconocidos dentro y fuera de España: Llorenç Soler. No abordaremos esta tarea centrándonos en su persona ni en su trabajo de una manera global –ya que existe abundante bibliografía que se ocupa de ello (2)-, sino que aprovechando la reciente aparición de su cortometraje Historia(s) de España (2008), nos ocuparemos del análisis de este film en profundidad, sirviéndonos de él al mismo tiempo como telón de fondo para descubrir la particular y necesaria interpretación de España que Soler ha hecho a lo largo de su carrera y hasta la actualidad. El estudio de esta obra permite contemplar el pasado cinematográfico -y artístico en un sentido más extenso, como pasaremos a ver seguidamente- de Soler con una amplia perspectiva y desde un punto de vista que hace remarcar ciertas continuidades, las cuales son resultado de una idea que vuelve recurrentemente: España. Por ello, a lo largo de nuestro análisis haremos distintas referencias al resto de la filmografía de Soler, para evidenciar mejor esa perpetua disidencia del concepto de España.

 

Este realizador de origen valenciano ha sido a lo largo de su carrera profesional como director, realizador, productor, free-lance, poeta, pintor y dibujante de cómics (3) –entre otras tareas emprendidas en 40 años de ejercicio- una referencia a tener en cuenta por su visión alternativa o marginal de la situación que le tocó vivir en cada momento, por ser un lúcido espectador de la realidad que se presentaba en cada época, manteniendo la distancia necesaria para analizar las situaciones de forma concreta, aportar perspectivas y delimitar caminos paralelos en cada caso.

 

Al acercarnos al trabajo de Soler, tal y como ocurre a menudo en la producción de todo gran creador, encontramos una conciencia que se reconoce al verse enfrentada ante su propia nación, con sus fantasmas históricos y los miedos e inquietudes que estos provocan, configurando una parte esencial de la conciencia social de un país. El tropiezo de Soler con España se hace palpable desde los primeros –y muy diversos- trabajos por encargo, como Pirineos de Lérida (1964) o Será tu tierra (1965), pasando por 52 domingo o El largo viaje hacia la ira, y hasta llegar a sus últimos films, como Conversaciones en la meseta con torero al fondo (2007) o Historia(s) de España (2008), de la cual nos ocupamos a continuación.

 

En Historia(s) de España –su penúltimo film hasta la fecha (4), Soler trabaja de forma directa con la Historia más reciente de España, vista, una vez más, a través de su óptica personal. Decimos que aborda el tema de la Historia “de forma directa”, ya que, aún de modo subjetivo, el propósito del autor es hacer Historia, y conviene resaltar dicho aspecto debido a que, con el resto de su filmografía, Soler contribuyó a configurar la Historia de España de una manera indirecta, dotándola de memoria visual, de recuerdos, dando testimonio de lo que ocurría en cada momento. Sin embargo, ahora es él mismo quien organiza las imágenes para crear un discurso sobre la Historia de ese país. Su discurso, sumado -como mínimo- al oficial (5), da sentido al plural de Historia(s) en el título del cortometraje.

 

La obra que ahora nos ocupa es resultado de una síntesis de las dos tendencias más fuertes de la producción de Soler: militancia política y experimentación –ejemplificadas respectivamente en Cantata de Santa María de Iquique (1975) y E-vidències (1981), por poner un ejemplo de cada una. En ella el autor muestra su España en cinco actos, que presentan un cierto orden cronológico, como veremos más adelante: 1) Por favor, no me pintes más, 2) Por lo mucho que te quiero, 3) Caminos de hierro, 4) En un lugar No-lugar y 5) No me olvides. No te olvido.

 

Al proceder a un estudio más en profundidad del film, rápidamente nos percatamos de que Historia(s)... goza de un interés especial, fundamentalmente si se la pone en relación con el resto de la amplia filmografía de Soler, ya que en ella, además de crear su propio discurso histórico plasmando mediante cinco pinceladas las distintas tonalidades que configuran el rostro de su España, podemos reconstruir y sintetizar lo que ha significado para el creador valenciano la idea de España durante toda su carrera.

 

Fotograma de Historia(s) de España,

Por favor no me pintes más, Acto 1.

 

El primer rasgo remarcable es que, a lo largo de la obra de Soler, el territorio español ha sido un lugar de goce estético, tal y como se ve de forma directa en alguno de sus documentales como Pirineos de Lérida (1964), o de manera más indirecta en otros como O monte e noso (1978) o Tierra entre tierra y mar (1982). En cambio, donde realmente destaca este aspecto es en su obra pictórica. Esto se hace evidente en el primero de los actos, Por favor no me pintes más, donde el autor nos da la clave de uno de sus pensamientos más recurrentes sobre la españolidad: la sensualidad, el mundo de las sensaciones. Para conseguir este efecto, presenta una evocadora mirada de las secas tierras castellanas a través de diferentes planos de paisajes sorianos pintados por él mismo. La banda sonora que acompaña la sucesión de cuadros va enumerando los distintos colores que se utilizan para pintar las amplias llanuras, y las viejas murallas. Es partiendo del mundo del color y la expresión plástica como el director indica que España es una idea que entra por los sentidos, un ente de inspiración sensible.

 

Al comenzar su documental eligiendo el tema de las artes, y viendo cómo el relato se desarrolla a posteriori, creemos poder datar el momento histórico al que hace referencia este primer acto en los treinta primeros años del siglo XX, época en la que España disfrutó de momentos de gran desarrollo en lo que se refiere a las artes plásticas, con la emergencia de figuras como Pablo Picasso o Gris, de los que podemos reconocer influencias directas en la obra pictórica de Soler, principalmente de sus respectivas fases cubistas (Martí-Rom–García Ferrer, 1996: 82).

 

Fotograma de Historia(s) de España,

Por lo mucho que te quiero, Acto 2.

 

El siguiente acto, Por lo mucho que te quiero, es el más corto en duración y está construido mediante imágenes de archivo, montadas en una sucesión de secuencias de bombardeos. El título hace referencia a un sentimiento de triste orgullo que en ocasiones lleva al sacrificio de vidas humanas, y sin duda el momento histórico al que alude el autor en esta ocasión es la Guerra Civil. La solución irremediable de la guerra “por lo mucho que se quiere a España” puede ser atribuida al bando sublevado fascista –ya que fue en nombre de su amor a los valores tradicionalmente españoles, que pensaban perdidos, por los que comenzaron una guerra. Por otro lado, el título puede perder este sentido irónico si lo pensamos desde el otro bando, el republicano, defendiéndose de la agresión por amor a lo construido hasta entonces en aquel país. Estos “dos amores a España” -uno que destruye y otro que protege, uno irracional y devastador, otro lógico y constructivo- se sitúan aquí como protagonistas del conflicto armado.

 

El orgullo que es capaz de destruir constituye la segunda impresión que la historia reciente de España ha grabado en la memoria de nuestro autor, y podemos verlo ya expuesto en una de sus obras más críticas, Antisalmo (1977), representado junto a los valores que llevan a él y que fueron institucionalizados durante el franquismo. En este film, Soler denuncia la asociación histórica del poder militar y la Iglesia católica, tomando ejemplos visuales de la Guerra Civil. Todo ello se ve enfatizado por medio de un poema del autor, en el que se hace explicito el orgullo de matar en nombre de Dios: “Oh Señor, te damos gloria porque en tu nombre saqueamos la Tierra y sembramos la Muerte, impunemente. Amén” (Soler: 85).

 

Fotograma de Historia(s) de España,

Caminos de hierro, Acto 3.

 

Al igual que hemos visto en este segundo acto, en el tercero Soler vuelve a utilizar imágenes de archivo, pero esta vez de su propia producción. Caminos de hierro, recupera las imágenes del documental Largo viaje hacia la ira (1969) en las que numerosos trabajadores llegan con sus familias a la estación de Sants en Barcelona procedentes de pueblos como Guadix, Motril, Antequera, etc. Dichas imágenes del año 1966 suponen un ejemplo de las migraciones internas en busca de trabajo que estaban sucediéndose en España hacia la mitad de la década e los 60 (Carr, 1990: 713), y en ellas vemos reflejado el tercer rasgo con el que Soler identifica España en su obra: la lucha ante la adversidad, la supervivencia. Se trata de una actitud que Soler ha encontrado en numerosas ocasiones y así lo ha reflejado con ejemplos diferentes, ya sea en el mundo del toreo retratado en 52 domingos -film en el que muestra cómo los niños más desfavorecidos de las zonas suburbiales de Barcelona o del Barrio Chino de esa misma ciudad buscan en esta tradición hispana una salida a su situación de miseria- (Soler, 2002: 35) o en el de los gitanos en su film Gitanos sin Romancero, donde el realizador da cuenta del modo en que sobrevive este pueblo ante los continuos acosos de las “fuerzas del orden” (6) (Soler, 2002: 77). La lucha por salir adelante está muy ligada al interés del autor por todos los marginados, lo sean por el motivo que sea. Es este interés el que le lleva a buscar esas situaciones límite en las que la gente debe hacer lo posible por sobrevivir.

 

Fotogramas de Historia(s) de España, Un lugar no-lugar, Acto 4.

 

En el cuarto acto, Un lugar no-lugar, encontramos el capítulo más elaborado del film Historia(s) de España. Se trata de un montaje paralelo de secuencias recuperadas de El Altoparlante -documental realizado por el autor en 1970- y material nuevo, grabado en 2008 en el antiguo poblado de Cubillos, Soria, ahora abandonado. Mientras las imágenes se van sucediendo, oímos discursos de Franco hablando primero sobre la política y después sobre la situación y el papel del campo en el desarrollo de España. Una vez más, como ya hiciera en El Altoparlante, Soler utiliza este recurso estilístico para mostrarnos la irrealidad del mensaje del dictador; aquí encontramos pues, el cuarto sentimiento que la idea de España produce en nuestro realizador: la confusión, la sensación de pérdida.

 

Las secuencias grabadas en Cubillos son aprovechadas para demostrar la vacuidad del discurso franquista que no se correspondía con la realidad de estos pueblos y sus habitantes. Hasta hoy llega -en forma de casas, iglesias y establos abandonados- la herencia del glorioso presente de España que Franco difundía, mientras la realidad era que el campo estaba siendo deshabitado en busca de trabajo y mayores posibilidades en las grandes urbes. Al mismo tiempo debemos indicar que esas personas, que el autor intercala entre los planos del poblado y que vemos en blanco y negro, son los habitantes del No-lugar, un país de ficción, inexistente, configurado a golpe de perorata por el gobierno fascista.

 

La idea de deslocalización no solo se encuentra con anterioridad en El Altoparlante, sino que Soler intentó hacer lo mismo, aunque de manera específica dentro del mundo obrero, en su cortometraje Seamos obreros (1970), donde, por medio de rápidos y poco convencionales movimientos de cámara en el interior de una fábrica consigue transmitir el sentimiento de desconcierto y pérdida que experimentaban los empleados en sus centros de trabajo (Soler, 2002: 49).

 

Fotograma de Historia(s) de España,

No me olvides. No te olvido, Acto 5.

 

Llegamos así al quinto y último acto, No me olvides. No te olvido, donde, primero en blanco y negro y después en color, Soler va superponiendo planos de paisajes mientras la cámara va girando, de modo que parece que éstos van mutando, dándonos al mismo tiempo una amplia perspectiva del campo castellano. La banda sonora, compuesta por tres voces (Anna Turbau, Montse Planas Soler y Llorenç Soler) que leen ininterrumpidamente cartas de personas que se han ido del pueblo y han escrito a los que aún viven en él, aporta al montaje de las imágenes el peso suficiente para lograr la quinta impresión que España produce en Soler: la resignación de los que parten y el añoro de otro tiempo y lugar.

 

Las mismas emociones pueden encontrarse en algunas obras de Soler de las que ya hemos hablado, como Largo viaje hacia la ira o Será tu tierra (1965), donde trata el tema de los emigrantes que habitan las zonas periféricas de Barcelona. Al acercarse a su entorno, y ver el modo de vida que tenían, podía sentirse lo que ahora el realizador nos muestra a través de las cartas que otros en su misma situación enviaron.

 

Historia(s) de España supone una exteriorización de lo que significa la idea España para Llorenç Soler. A través de esta obra hemos asistido a la elaboración de un único retrato del rostro de un país realizado utilizando cinco estilos diferentes. El autor los ha empleado divididos en cinco actos, tras cuyo detenido análisis, hemos podido ir siguiendo las huellas de lo que para él ha sido España durante toda su carrera cinematográfica, y que ahora muestra de manera conjunta atribuyendo a cada episodio un sentimiento: la sensualidad, el triste orgullo, la lucha por la supervivencia, la confusión y la resignación de los que parten. El resultado final de la obra es, otra vez, la necesaria mirada de Soler, que contrasta aún, como lo hizo a lo largo del tiempo, con la del discurso oficial que tiende a ser más optimista, con la vista puesta en el presente y el futuro, sin recordar muchas de las vivencias pasadas que aún están en la memoria de muchos habitantes de ese país, y que les lleva a mirar, cuando echan la vista atrás, hacia una suerte de No-lugar, del cual Soler no se resigna a dejar de hacer mención. No se puede seguir avanzando sin volver a situar todo lo pasado en su justo lugar, y para ello son inevitables discursos como el que hemos encontrado en esta película.

 

Notas

 

1. Extracto del poema “Despertar español”, incluido en la antología Mientras el aire es nuestro (Guillén, 1994: 276). Volver

 

2. Las referencias pueden encontrarse adjuntas en el apartado de Bibliografía. Volver

 

3. Todo lo relativo a las diversas actividades artísticas de Soler, así como ejemplos de sus poemas, sus dibujos o sus oleos pueden encontrarse en el libro escrito por Martí Rom y Garcá Ferrer (1996). Volver

 

4. Llorenç Soler ha terminado recientemente Fragmentos de un discurso (2008), una reflexión personal sobre Mayo del 68 y su herencia en nuestra sociedad. Volver

 

5. Al utilizar el término ‘oficial’ aplicado a un determinado discurso histórico, estamos haciendo referencia a la línea argumental que se pretende objetiva y elegida mediante el consenso, suele ser empleado por las instituciones gobernantes a la hora de explicar un determinado hecho histórico o simplemente explicar la situación presente. Volver

 

6. Se respetan las comillas que Soler ha utilizado en la trascripción de un texto de la película en referencia al acoso sufrido por la comunidad gitana (Soler, 2002: 77). Volver

 

Bibliografía.

 

Carr, Raymon, 1990. España 1808- 1975. Barcelona, Ariel.

Guillén, Jorge, 1994. Mientras el aire es nuestro. Cátedra, Madrid.

Marti Rom - J.M. García Ferrer, 1996. Llorenç Soler. Barcelona, Associació d’enginyers industrials de Catalunya.

Romaguera, Joaquín y Llorenç Soler, 2006. Historia crítica y documentada del cine independiente en España: 1955-1975. Barcelona, Laertes.

Romaguera, Joaquín, 1983. Cataleg de films disponibles parlats o retolats en catalá 1982-1987. Barcelona,Generalitat de Catalunya. Departament de Cultura, 1983.

Soler, Llorenç, 2002. Los hilos secretos de mis documentales. Barcelona, CIMS.

 

Sitios web recomendados:

 

www.lorenzosoler.com/

http://www.blogsandocs.com/

http://www.edualter.org/cine.htm

 

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