Año IV, número 7, noviembre 2009    

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DEL SILENCIO A LA CALLE, DE LA CALLE AL MUSEO

La historia es un mito familiar

Ausencia (1) (2009) de Adrián Canale (2)

 

Azucena Ester Joffe-María de los Ángeles Sanz

Universidad de Buenos Aires

 

La gente en una sala de teatro recrea la muerte, el peligro, los crímenes, las enfermedades, la angustia, la soledad, el horror, pero depurados. Se hacen inocular la muerte en forma de vacuna. En el escenario instalamos la peste y aniquilamos el bubón con todas nuestras fuerzas negras. Eso nos purifica y empezamos de nuevo limpios y fortificados. Así es como el drama individual se convierte en utilidad pública. Al asumirlos a nosotros mismos, asumimos a los Otros. Y nos damos cuenta, poco a poco, que el ‘sí’ y los ‘Otros’ no formaban en absoluto dos mundos separados.

Jean-Louis Barrault (1949).

 

 

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Fotografías de Ausencias de Gustavo Germano

 

Las imágenes de la muestra Ausencias realiza un recorrido itinerante desde el 2007, el fotógrafo argentino reconstruye catorce imágenes familiares y remarca el vacío, la ausencia, la muda violencia ejercida sobre estos desaparecidos. Desde un recuerdo particular a un recuerdo social tan doloroso como ineludible: los 30.000 desaparecidos, detenidos y asesinados por la dictadura militar argentina (1973-1983). Las fotografías de Gustavo Germano fueron uno de los disparadores poéticos, ya que a partir de un álbum familiar se da cuenta de “la hiriente presencia de la ausencia del ser querido”. Se trata de una nueva propuesta del grupo H3O y el Colectivo Puerta Roja: los integrantes realizan proyectos juntos desde hace 3 años, aproximadamente, y esto favoreció el fuerte trabajo corporal, cercano a lo violento. El proceso de creación duró más de un año, en el transcurso del cual se cambió el eje y se concluyó con esta fusión entre el mito clásico y la investigación realizada –por el mismo grupo- sobre muchísimo material de la década '70. El dramaturgo afirma que “el material nos fue llevando” hasta concluir con la propuesta estética que apela a todos nuestros sentidos. Desde la dimensión visual –en tanto la composición del espacio, de los colores, el vestuario- y la dimensión auditiva –los diferentes registros sonoros- a una dimensión más íntima, más doliente, donde hay huellas, marcas, que nunca se van a borrar.

 

Cuadro de texto:  
Ausencia (2009)
Ausencia, el hecho teatral, evoca la pérdida de nombres que arrastra una genealogía de nuestra tradición grecolatina, ellos son los fantasmas que acuden a nuestro llamado y nos revelan que toda lucha es fraticida; que los muertos de ayer, navegan y naufragan para ser arrastrados por la corriente y aparecer en nuestras playas cuando menos esperamos. Nuestra historia, apenas una rama de ese árbol genealógico, reproduce cada tanto, en sus brotes más nuevos, tristemente aquella tragedia. El agua como medio de vida y muerte, el agua conductora de travesías, de rencores y venganzas. El espacio de Puerta Roja, dispuesto por su director Adrián Canale, ofrece desde la multiplicación de los sentidos, una puesta dirigida a un espectador conocedor del mito que pueda resignificarlo a partir de procedimientos que transgreden y perforan el texto original. Las actuaciones no todas a la altura del acontecimiento que se celebra en escena, anticipan, suceden y reiteran la intriga de odios y venganzas que precipitan una tragedia familiar, que es además una tragedia de Estado.

 

En especial, durante la última escena, el público queda como suspendido entre diferentes tiempos que se yuxtaponen desde Esquilo y su Trilogía a nuestros días. Por un lado, las diosas de la venganza por el crimen familiar, de la justicia arcaica. Diosas que le dan muerte a Agamenón –por el sacrificio de Ifigenia- por la mano de Clitemnestra con la ayuda Egisto, su amante. Luego, otra culpa debe ser castiga según la Ley del Talión, ya que Orestes ha matado a su madre y a su tío. Entonces, se produce la situación trágica de Orestes huyendo de Las Erinias (Las Furias), porque él pasa a ser victima de sus propios actos.

 

Orestes.- ¿Ah, ah! Unas mujeres esclavas, como Gorgonas, vestidas de negro, enlazadas de innumerables serpientes… No puedo permanecer más aquí.

Corifeo.- ¿Qué fantasías, ¿oh hombre que másha amado a un padre!, te agitan? Serénate, no temas, un vencedor como tú.

Orestes.- No, no son fantasías que me atormentan. Sé bien que son las perras irritadas de una madre.

Corifeo.- Tienes todavía sangre fresca en las manos: de ahí viene la turbación que asalta tu alma (Esquilo, 1967: 133-134).

 

Cuadro de texto:  

El Remordimiento de Orestes (1862) de William-Adolphe Bouguereau 
El tiempo del mito de Oreste que no es histórico, sino que es un “no tiempo” que se contamina como otros tiempos, donde nuestra memoria colectiva y nuestra memoria individual nos empujan a “ver” que es inútil tratar de escapar de esas “Las Furias” que acosan a los personajes. Es importante el tratamiento rítmico de esta escena, a partir de los efectos opuestos. En lo vocal, por ejemplo, el silencio de los personajes y el canto “disonante” del músico en escena, es “el grito seco en la garganta” que se materializa en el espacio lúdico. O bien, en la rapidez de algunos personajes corriendo, chocando contra los límites del espacio teatral, escapando de fuerzas opresivas y siniestras o en la quietud de otros como si sólo fueran simples fotos, sólo vanos recuerdos, o cuerpos inertes en el suelo sin identidad. Esta elección rítmica que pareciera ser caótica, por el contrario, constituye el sentido mismo del hecho teatral, porque la percepción de ese ritmo nos obliga a reorganizar los sistemas significantes.

 

Siguiendo a Patrice Pavis entendemos que:

 

Cada sistema escénico evoluciona según su propio ritmo; la percepción de las diferencias de velocidad, de los desfases, de las conexiones, de las jerarquías recíprocas, constituye exactamente el trabajo de ordenación (lógica y narrativa) de la puesta en escena por parte del espectador (1998: 404).

 

Canale al plantear el sin sentido, las irrupciones, a lo largo del espectáculo y, en particular en la escena comentada, va en cierto modo encerrando a sus personajes y al público en una situación cíclica, que se ha reiterado en nuestra historia reciente y se reencarnan como el mito clásico. Según Lola Proaño-Gómez:

 

[Determinados] procesos de creación y sus productos desnudan verdades que han quedado omitidas [o minimizadas] de la memoria oficial. Lo político emerge pues en el ‘estado de excepción’, en el lugar vacío, más la decisión contingente a esa situación especial (2007:11).

 

Por un lado, la representación de dos obras de la Trilogía, la Orestíada (3), con el desafío que entraña la recuperación de un texto clásico y, por otro, desde una perspectiva más comprometida con nuestra realidad política y social, en tanto el texto espectacular es una manifestación artística inmersa en una cultura que nos es dada. Ambos niveles logran imbricar perfectamente el relato mítico con nuestra historia concreta. Si en Esquilo la esencia de la obra es la Justicia, tanto la ley divina –Apolo y Atena- como la ley de los hombres, la Polis debe garantizar la armonía entre todos los ciudadanos. Si Las Erinias como representantes del antiguo derecho de venganza se oponen al nuevo derecho, al derecho de la razón, al finalizar la tragedia se han transformado en Las Euménides, diosas protectoras y benéficas de la ciudad que ha sido organizada por el Consejo del Areópago.

 

En Ausencia, todo se actualiza y los límites porosos entre realidad y ficción para muchos del público parecen borrase, porque se reconoce a través de estas metáforas visuales y verbales una dialéctica entre nuestra historia, nuestro contexto político-social y la construcción de nuestro recuerdo, de nuestra memoria colectiva. Esquilo escribe la Orestíada en un momento crítico de la historia griega, cuando el poder de la sociedad pasa del matriarcado al logos masculino que lo desplaza. La figura de Clitemnestra es enjuiciada y castigada por hacer justicia por mano propia y vengar la muerte de Ifigenia, la hija de ambos. Orestes al vengar a Agamenón, su padre, inaugura un nuevo cosmos. En la década del ’70, otras madres dentro del logos patriarcal, claman por justicia y son juzgadas como locas, torturadas y ejecutadas, por no perdonar y exigir castigo a los asesinos de sus hijos. El proyecto que surge a partir de la lectura del texto La Voluntad (1997) de Martín Caparrós, luego se resignifica con la textualidad de la tragedia de Esquilo, y produce una escritura que atraviesa los cuerpos, convirtiéndolos en planos, pliegos y pliegues donde la historia se cuenta a sí misma, en una espiral de corsi e ricorsi como afirmaba el filósofo italiano Giambattista Vico (4).

 

El uso del espacio, donde los cuerpos son atravesados por una ley divina, obliga al espectador a multiplicar su mirada, ya que el director a través de la estética de la fotografía, desde un principio hasta los últimos cuadros reproduce la poética de Gustavo Germano: coloca en un antes y en un después los signos de la ausencia que la muerte violenta ha provocado. De aquello que habla la textualidad del mito griego y la puesta de Adrián Canale, es del sino y de la violencia de ese sino, de su inevitabilidad, de aquello que “Alguien” fuera de nosotros, tirando los dados, construye: el destino de todos, pobres humanos, condenados a morir. Pero la dirección va más allá, porque no sólo recrea el mito sino que por el contrario lo acerca históricamente desde el vestuario, la música, el lenguaje y la selección de textos. Una de las últimas intervenciones del coro en Las Euménides es un deseo, y como todo deseo es, hasta hoy, dolorosamente insatisfecho:

 

Coro.- ¡Qué nunca la Discordia, insaciable de miserias, brame, lo ruego, en esta ciudad! ¡Que el polvo, abrevado con la negra sangre de los ciudadanos, no exija en su cólera, como represalia, estas matanzas que son la ruina de la ciudad! ¡Que cambien entre ellos alegrías en un espíritu de común amistad y odien con un solo corazón! Porque de muchos males, este es el remedio entre los mortales (Esquilo, 1967: 175).

 

Hoy, en el siglo XXI, en la voz de Casandra y en el cuerpo de Yanina Manocero, los ecos de ese primigenio coro subyacen, a pesar nuestro, en nuestra memoria social. Es un ruego “encarnado”:

 

Casandra: Es un olor a sepulcro… voy a llorar mi muerte. ¡Basta de vivir! No gimo de miedo, sino para que una vez muerta, seas mi testigo cuando una mujer muera en compensación de mi muerte y un hombre caiga para pagar la muerte del otro. Por favor, lo último que quiero es decir un canto fúnebre por mí misma [el músico en escena comienza a tocar]: … ante esa luz de sol, la última que veo, ruego que se haga pagar a mis asesinos por esta muerta, por este fácil crimen (Esquilo, 1967: 175).

 

 

Ficha Técnica: Ausencia Una versión de la Orestíada. Coro: Camila Palacios (5), Casandra: Yanina Manocero (6), Clitemnestra: Ximena Bizcarte (7), Agamenón: Sergio Di Florio (8), Electra: Valeria Castro (9), Egisto: Silvio Palmucci (10), Orestes: Federico González Bethencourt (11), Músico en escena: Marcelo Subiotto. Iluminación: Adrián Canale. Música original: Marcelo Subiotto. Dramaturgia y Dirección: Adrián Canale.

 

 

Notas

1. Ausencias es un libro-catálogo del reportero gráfico entrerriano Gustavo Germano, radicado en España desde hace unos años. Se trata de un proyecto fotográfico acerca de las víctimas de la represión ilegal y desaparición forzada de personas instaurada por la dictadura militar argentina entre 1976 y 1983. Ausencias es un proyecto expositivo que partiendo de material fotográfico de álbumes familiares muestra 14 casos a través de los cuales se pone rostro al universo de los que ya no están: trabajadores, militantes barriales, estudiantes, obreros, profesionales, familias enteras; ellas y ellos víctimas del plan sistemático de represión ilegal y desaparición forzada de personas, instaurado por la dictadura militar argentina, entre 1976 y 1983. Los trabajos, expuestos en un diálogo constante entre antes y ahora, muestran los cambios en el entorno y el paso de los años. Y esos dos tiempos en un imposible paralelo de ausencia-presencia, y se agrega: “Ausencias busca y encuentra en la complicidad de los familiares su razón de ser. En su actitud militante los familiares de las víctimas reivindican, posando ante la cámara, el espacio que también debía haber sido ocupado. Y en ese vacío, vemos a aquellos que ya no están”. Volver

 

2. Adrián Canale, egresado de la carrera de Dirección y puesta en escena de la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD) de Buenos Aires, se perfeccionó con Javier Margulis, Daniel Veronese y Ana Alvarado. Es el director junto a Marcelo Subiotto del Colectivo Teatral Puerta Roja; un proyecto que comenzó a principios de 2003 cuando se inaugura el espacio, continuación de lo que anteriormente se llamó La Dudera teatro, donde se estrenaron tres espectáculos: Desvaríos, La cruzada de los niños y La bruma. Con un sistema horizontal de trabajo se proponen realizar una propuesta grupal que contenga el moviendo interno de roles. Para las obras realizadas ambos han oficiado de directores, actores, autores o diseñadores de espacio y luces, siempre rotando su función. Así mismo, los actores convocados se van entremezclando en las diferentes propuestas e incluso también han participado como asistentes, vestuaristas o técnicos. La propuesta estética es que los espectáculos prioricen en sus poéticos lo narrativo, investigando sobre su propia escritura, o sobre escritores no necesariamente teatrales. Volver

 

3. La Orestíada de Esquilo (Eleusis, 525-456 a. de C), de sus tragedias, es la única trilogía que nos ha llegado completa. Fue representada en el 458 a. de C. y está integrada por: Agamenón, Las Coéforas y Las Euménides. Volver

 

4. En el primer caso el filósofo formula una suerte de metafísica de la historia fundada en una concepción cíclica (su muy difundida teoría de los corsi y recorsi, en la que alientan huellas de la cosmovisión de pensadores greco – latino); de acuerdo con ésta, el desenvolvimiento y la natural decadencia de las naciones pasan por tres fases sucesivas: la edad de los dioses, la de los héroes, y la de los hombres. Volver

 

5. Actriz. Bailarina. Egresada de la primera camada de la carrera de formación actoral de la Escuela Municipal de formación Actoral de Morón, formándose con Adrián Canale en actuación, Karina Antonelli en técnicas de la voz, Silvia Tavcar en técnica corporal, Luís Cano en análisis de texto y José Cáceres en historia del arte y la cultura. Tomando cursos de puesta en escena con Rubén Szchumacher y de dirección de Actores con Luciano Suardi. Cursó cinco años de danza clásica en el conservatorio municipal de danza, continuando su formación en Danza Contemporánea tomando clases a cargo de Edgardo Mercado, Mariana Banfi y Ana González Seligra. Estiramiento por biomecánica con Vanesa Menali (técnica Gurkel). Danzas Orientales con Vanesa Menalí y flamenco con Valerie Romanin. Escuela de Circo Villeguense; malabares y acrobacia. Participó como actriz en Burgueses, una bufonada sobre las apariencias, basada en El burgués gentil-hombre de Molière. Con la dirección de Adrián Canale, 300 millones, de Roberto Arlt, dirección Lorenzo Quinteros. Tres hermanas, de Antón Chéjov, Con dirección de Adrián Canale. Actúa en La Condesa Sangrienta, de Alejandra Pizarnik dirigida por Natalia Gatabria. Volver

6. Actriz egresada de la Escuela Municipal de Formación Actoral de Morón, donde tuve los siguientes docentes: Adrián Canale (Actuación), Silvia Tavcar (Expresión Corporal), Karina Antonelli (Técnica Vocal), Luis Cano y Alejandra Sánchez (Análisis del discurso), y José Cáceres (Historia de la Cultura y el Arte). Realicé los siguientes seminarios: Clown I y II (dictado por Leo Cosentino), Percusión sobre el cuerpo y los objetos (dictado por Gabriel Videla). Actualmente, y desde hace un año y medio, es asistente del Profesor José Cáceres en el curso de Historia de la Cultura y el Arte en la mencionada escuela. Cirugía de Antón Chejov, Adrián Canale; Stefano, de Armando Discepolo, Adrián Canale; La Búsqueda del Derecho, de Bertold Brecht, Adrián Canale (realizada en la Mansión Seré de Ituzaingo en el marco del programa municipal); Comedia, de Samuel Beckett, dirección de Canale; Sueño de una Noche de Verano, de William Shakespeare, Adrián Canale (Teatro Gregorio Laferrere, Morón). En la obra Tres Hermanas (Puerta Roja) de Chejov y sobre la versión de Daniel Veronese, ofició de Asistente de Dirección. Volver

7. Actriz. Egresada de la primera camada de la carrera de Formación Actoral de la Escuela Municipal de formación actoral de Morón, formándose con Adrián Canale en actuación, Karina Antonelli en técnicas de la voz, Silvia Tavcar en técnica corporal, Luis Cano en análisis de texto y José Cáceres en Historia del Arte y de la Cultura. Actualmente estudia la carrera de formación docente en el IUNA y es asistente de A puerta cerrada de Jean Paul Sartre dirigida por Alejandro Magnone. Cursó el seminario intensivo dictado por Ricardo Bartis. Tomó clases de actuación con Dora Baret, Alejandro Casaballe, Irina Alonso, Laura Bove, Guillermo Tassara. Participó como actriz en Tres Hermanas adaptación de Un Hombre que se ahoga, de Daniel Veronese, dirigida por Adrián Canale, en el Teatro Puerta Roja. Trescientos Millones de Roberto Arlt, dirigida por Lorenzo Quinteros, en el Teatro Municipal de Morón. Burgueses una adaptación de El Burgués Gentilhombre de Moliere, dirigida por Adrián Canale, presentada en el Teatro Municipal de Morón y en el Paseo de las Artes. Aprobado en Castidad de Chicho Serrador y Ya nadie recuerda a Frederic Chopin de Roberto Cossa en el Club del Teatro, ambas dirigidas por Marta Lister. La isla desierta de Robert Arlt en el Centro Cultural Fray Mocho. Como un topo, creación colectiva dirigida por Guillermo Tassara en el Centro Cultural San Martín. Volver

 

8. Actor. Egresó de la primera camada de la escuela de formación actoral de la municipalidad de Morón. Donde se formó con Karina Antoneli en voz, en corporal con Silvia Tavcar, en actuación con Adrián Canale, análisis de texto con Luis Cano y Alejandra Sánchez y en historia del arte y la cultura con José Cáceres. Cursó varios seminarios, entre ellos acrobacia con Ricardo Pellizari, ritmo y percusión con Gabriel Amadeo. Tomó talleres con Inés Rivero en el centro cultural Rojas, y con Adrián Canale en Puerta Roja. Entrenó la técnica de clwon con Cristina Martí, Marina Barbera, Leandro Cosentino, tiene algunos números con los cuales participó de distintas varietes. Trabajó en “Burgueses, una bufonada sobre las apariencias” adaptación sobre el burgués gentil hombre de Moliere, “300 millones” dir. Por Lorenzo Quinteros, “tres hermanas” adaptación libre de “un hombre que se ahoga” de Daniel Veronese dir. Por Adrián Canale, y actualmente en “Las descentradas” en Puerta Roja dirigida por Adrián Canale. Volver

 

9. Actriz. Bailarina. Egresada de la primera camada de la carrera de formación actoral de la Escuela Municipal de formación Actoral de Morón, formándose con Adrián Canale en actuación, Karina Antonelli en técnicas de la voz, Silvia Tavcar en técnica corporal, Luís Cano en análisis de texto y José Cáceres en historia del arte y la cultura.  Tomando cursos de puesta en escena con Rubén Szchumacher y de dirección de Actores con Luciano Suardi.Cursó cinco años de danza clásica en el conservatorio municipal de danza, continuando su formación en Danza Contemporánea tomando clases a cargo de Edgardo Mercado, Mariana Banfi y Ana González Seligra. Estiramiento por biomecánica con Vanesa Menali (técnica Gurkel).Danzas Orientales con Vanesa Menalí y flamenco con Valerie Romanin. Escuela de Circo Villeguense; malabares y acrobacia. Participó como actriz en Burgueses, una bufonada sobre las apariencias, basada en El burgués gentil-hombre de Molière. Con la dirección de Adrián Canale, “300 millones” de Roberto Arlt, dirección Lorenzo Quinteros. “Tres hermanas” de Antón Chéjov, Con dirección de Adrián Canale. Actúa en La Condesa Sangrienta de Alejandra Pizarnik dirigida por Natalia Gatabria. Volver

10. Actor. Egresado de la primera camada de la carrera de Formación Actoral de la Escuela Municipal de formación actoral de Morón, formándose con Adrián Canale en actuación, Karina Antonelli en técnicas de la voz, Silvia Tavcar en técnica corporal, Luis Cano en análisis de texto y José Cáceres en Historia del Arte y de la Cultura. Actualmente es ayudante del profesor José Cáceres en la materia de Historia del Arte y de la Cultura en dicha escuela. Participó como actor en Tres Hermanas adaptación de Un Hombre que se ahoga, de Daniel Veronese, dirigida por Adrián Canale, en el Teatro Puerta Roja. Trescientos Millones de Roberto Arlt, dirigida por Lorenzo Quinteros, en el Teatro Municipal de Morón. Mundo Brecht sobre terror y miserias del tercer Reich de Bertolt Brecht en el centro municipal Gorki Grana de Morón dirigida por Adrián Canale. Volver

11. Actor. Estudiante de la Licenciatura en actuación del IUNA. Egresado de la carrera Formación actoral de la Escuela Municipal de Formación Actoral de Morón. Realizó perfeccionamiento, entre otros, con Adrián Canale, Claudio Tolcachir, Lautaro Perotti, Luis Cano y José Cáceres. Ha trabajado como actor en obras como El elixir de amor de Gaetano Donizetti, con la dirección de Oscar Barney Finn, Él y ella, con la dramaturgia y dirección de Francisco Sánchez, La bohemia, de Giácomo Puccini, dirigida por r Barney Finn, Burgueses. Una bufonada sobre las apariencias, basada en El burgués gentilhombre de Moliere, con la dirección de Adrián Canale, 300 millones, de Roberto Arlt con la dirección de Lorenzo Quinteros, Pelicano, de Strindberg, dirigida por Luis Cano, y Tres hermanas, de Antón Chejov, dirigida por Adrián Canale. Actualmente se encuentra trabajando para la compañía de teatro infantil “Los Cazurros”. Volver

 

Bibliografía

Barrault, Jean Louis, 1949. Reflexiones sobre el teatro. París, Textos en Castellano.

Córdoba, Armida María, 1999. “A Electra le sienta el luto y su reelaboración de la Orestíada de Esquilo. El determinismo inconsciente transgeneracional”, en Itinerarios. Revista de Literatura y Artes 2. Buenos Aires, Eudeba: 87-102.

Esquilo, 1967. La Orestia, Madrid, Aguilar. Prólogo, traducción y notas de Julio Palli Bonet.

Pavis, Patrice, 1998. Diccionario del teatro, Barcelona, Paidós.

Proaño-Gómez, Lola, 2007. Poéticas de la globalización en el teatro latinoamericano. California, Gestos. Colección Historia del Teatro.

María de los Angeles Sanz | Azucena Joffe
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